domingo, 28 de diciembre de 2014

Toque de tambor



La noche suena a tambor. Taran-tan-tan, taran-tan-tan. Es interminable el ritmo. Toque de santo, dicen en el barrio. Es lejos, pero se siente cerca. Ritmo cubano, ritmo africano.
Huella ancestral que vuela alto, salpica las paredes, se difunde entre los árboles y alcanza las estrellas.
Mi sueño despierta con el lejano toque, que huele a África, a Yemayá y Ochún. 


miércoles, 24 de diciembre de 2014

Arcoiris



Cuando miré al cielo, descubrí un arcoiris. Lo disfruté, traté de adivinar sus secretos, el misterio de tanta luminosidad, busqué la gota de lluvia durmiendo en su regazo. ¿En qué sitio anidará? ¿Dónde descansarán sus pies?
Hoy el día amaneció más bello y tan bello está el arcoiris que dan deseos de quitarse los zapatos y empezar a caminar por el arco de sus colores.    

El girasol




La belleza del girasol me conmueve con la misma intensidad de un bello amanecer. ¡Es tan cálido y tierno a la vez! A veces parece que el gajo no puede sujetar la inmensa flor, pero ella insiste, se mantiene erguida, dejando calladamente que las abejas liben su néctar.
El girasol no puede esconder la sensualidad que irradian sus amarillos pétalos, siempre en perpetúa apuesta al amor. Creo que el sol lo colocó en la tierra para que alumbre cuando él se acuesta.